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Hombre de Oviedo pone cuernos a su mujer con amiga

No lo había contado nunca, pero ya estoy cansado de guardarme este secreto que va a poder conmigo, le fui infiel a mi novia con su mejor amiga. Al principio me costó aceptar la situación, pero acabé acostumbrándome. Me llamo Paco y tengo 27 años.

Llevo con mi novia, o, mejor dicho, llevaba con mi novia desde los 18 años, por lo que ya teníamos una relación bastante larga. Es más, habíamos pensado hasta en planes de boda ya que queríamos seguir juntos y formar una familia, pero eso no va a ser posible.

Yo trabajo como comercial de seguros, por lo que me dedico a ir de puerta en puerta vendiéndolos. De esa manera conozco mucha gente y en ocasiones termino teniendo una buena relación con esos clientes, pero jamás me había planteado la posibilidad de ser infiel a mi pareja ya que la quería con locura.

Una de las veces que estaba trabajando, no caí en que fui a parar a la casa de la mejor amiga de mi novia. Esta amiga está bastante buena y es que en ocasiones ha trabajado de modelo, por lo que se cuida bastante y además tenemos buena relación.

Esa tarde que acudí a su casa no le pude vender el seguro, pero me llevé algo que creo que era hasta mejor. Conseguí acostarme con ella, y no es que fuese buscándolo, pero ella en ciertas ocasiones se me había insinuado, por lo que sabía perfectamente que iba detrás de mí.

Todo ocurrió muy rápido, y de lo que logro acordarme fue cuando nos íbamos para la cama. Como sabía desde un primer momento que ella no quería el seguro, nos sentamos a hablar ya ue tenía algo de tiempo. Me parece que fue cuando se inclinó a dejar el café sobre la mesa cuando vi como un pecho se le salía por encima de la camiseta ya que era un poco pequeña.

Ahí ella vio mi cara de deseo y se lanzó sobre mí. Yo no me opuse y rápidamente le quité la camiseta para poder verle bien las tetas. Acto seguido le quité el resto de la ropa y empecé a follármela con tanta fuerza que tardó poco en correrse.

Ya que había empezado no quería parar, así que la llevé a su habitación y seguimos follando allí.

Después de eso seguí con mi trabajo y ella con su vida, pero desde ese día, cada vez que estoy por la zona o bien tengo un hueco libre, me acerco por su casa para pasar un buen rato. Todo iba bien hasta que un día mi novia nos pilló al revisar mi teléfono, y es que me llamó su amiga y fue ella quién lo cogió. No hubiera sido ningún problema si la amiga no hubiera dicho que quería follarme de nuevo, ahí mi novia se dio cuenta de lo que pasaba.