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Inés una chica de Sevilla infiel

Mi nombre es Inés María y soy de Sevilla. Tengo 28 años y le fui infiel a mi esposo con mi compadre, es decir, uno de sus amigos de toda la vida. Por fortuna no se ha enterado y seguimos casados ya vamos para cinco años de matrimonio.

Me casé con mi esposo Julián Antonio hace ya casi cinco años y al primer año de casados ya teníamos nuestro primer y por ahora único hijo Andrés. Cuando cumplió el añito nuestro pequeño, mi esposo decidió poner de padrino de bautizo a su amigo de toda la vida José Javier junto con su esposa Marta. José Javier también había sido testigo de nuestra boda, pero en aquella ocasión yo elegí no a su esposa como testigo sino a una amiga mía Paula.

La convivencia con nuestros compadres era muy agradable nunca hubo ninguna situación incómoda con ellos ni muchos menos yo con él, nos reuníamos seguido para comer los domingos y mi esposo y José Javier siempre salían al campo de futbol y a tomar a los bares ya que eran muy buenos amigos.

La situación cambio con mi compadre cuando él se divorció de su esposa, para aquel entonces me enteré de que su esposa le había sido infiel con otro de sus amigos. Eso hizo que ahora compartiera y tomara más alcohol con mi marido, salían más de noche y se lo pasaba más en mi casa a comer entre el despacho y todo el cambio que vivió después de mudarse.

Un buen día el compadre llego a la casa en la noche antes de que mi esposo llegara, yo le di de cenar y él cuándo termino de comer entró a la cocina mientras yo lavaba los platos y se me arrimó por atrás susurrándome al oído que quería estar conmigo. Yo lo empuje y le dije ni se te ocurra eres el mejor amigo de mi esposo, a él no le importó y me dijo que Julián no llega todavía lo cité a un bar a esta hora debe estar allá esperándome. Yo le dije igual no quiero él no me creyó y se me arrodillo y puso su cara entre mis piernas mientras me abrazaba tomando mis nalgas. Me decía por favor no me rechaces, me causó lastima esa escena y lo levanté para besarlo, él ya emocionado al ver que ya yo no me oponía me cargó hasta la sala y nos desnudamos para tener sexo en el sillón de la sala.

Afortunadamente mi esposo no llegó esa noche a tiempo y no pudo ver nada ya que mi compadre se fue antes de que él llegara, ahora lo que siento son nervios por que han pasado solo unos días desde esa noche y no sé cómo se ira a comportar mi compadre no sé si se atreverá otra vez a hacerlo, pero no sé tampoco si tenga las fuerza para pararlo si se me lanza otra vez.