Andalucía

Contactos entre andaluces infieles

Registro rápido Entrar

Casada infiel de Cádiz

3 años de matrimonio pasaron hasta que le fui infiel a mi marido. Mi nombre es Saray Amaya y soy de Cádiz. Tengo 35 años y hasta hace poco más de dos meses estaba casada con mi buen marido.

Me casé con el novio de mi adolescencia, ya que somos pareja desde que teníamos 18 años y nos casamos teniendo los dos 27 años, Nuestra vida juntos era bastante alegre ya que él es de buen carácter y poco a poco formamos nuestro hogar. Alquilamos un piso y fuimos comprando nuestros muebles y decorando la casa.

Nunca pensé que le sería infiel puesto que nunca había cometido nada parecido en tantos años. Pero se me presentó la oportunidad en un viaje de trabajo que hice a Barcelona. Me contrataron como ingeniera en un proyecto de construcción de un hotel y estuve ausente de casa durante dos meses, en los que convive con otro ingeniero bastante guapo. Él me hacía perder el control me miraba mucho y me encantaba lo inteligente que era explicando los pasos de la construcción.

La compañía nos pagó hospedaje en el mismo hotel, el primer mes no hubo intimidad entre nosotros, pero dormía yo muy poco sabiendo que él estaba solo al otro lado de mi habitación.

Al iniciar el segundo mes la relación entre nosotros era de más confianza y pensé que él no iba a realizar ningún movimiento para tenerme, pero más bien él fue paciente y buscó el momento indicado. Después de un largo día de trabajo, el más agotador de todos, me propuso que viéramos una película en su habitación para descansar y pasar el rato.

Cuando llegó la noche él me dijo que me esperaba en su cuarto, yo quise ir a bañarme primero y la verdad prácticamente me hice yo mi propia película en mi mente. Estaba deseando que él tomara la iniciativa y cuando llegué a su cuarto vestido solo con mi pijama, es decir, blusa sin brasier y pantaloncillo sin pantis él lo notó inmediatamente y le brillaron los ojos.

Al cabo de la primera media hora la película ya no importaba, él se puso a mi lado y poco a poco su mano fue recorriendo mi cuerpo. Empezó con mis pechos y al ver que yo no opuse resistencia las besó; la verdad es que inconscientemente quería que hiciera eso. Poco a poco me fue quitando la ropa y me hizo el amor.

Los siguientes 30 días que restaban para finalizar nuestro trabajo en el proyecto no lo desaprovechamos y él me visitaba en mi habitación del hotel y pasábamos todas las noches juntos.

Al cabo de llegar a casa después de un mes empecé a sentirme mal, me hice los análisis y ¡sorpresa! estaba embarazada. Mi marido obviamente notó que los tiempos no coincidían desde la última vez que lo hicimos así que le dije la verdad y él no me perdonó y decidió separarse de mí.

Sé que no actué nada bien con mi novio de toda la vida, no merecía un engaño así, fui muy descuidada y no tomé los anticonceptivos y ahora creo que esas son las consecuencias de dejarse llevar por la calentura del momento sin medir las consecuencias.